De cara a las legislativas, representantes de ambas fuerzas hoy descartan la posibilidad de competir juntos. Los amarillos ven “falta de códigos” por parte del oficialismo después del primer año de gestión.
La historia no se escribe en un día. Sabemos que el cambio que Argentina necesita no es fácil ni rápido, pero tampoco imposible. Este 2024 marcó el inicio de un nuevo camino, fruto de la madurez de los argentinos, retomando nuestras luchas esenciales: combatir las mafias,…
— PRO (@proargentina) December 31, 2024
UNA CIUDAD VERDADERAMENTE AUTÓNOMA
Porque queremos discutir nuestra propia agenda local y darle la relevancia que se merece a lo que les preocupa a los porteños vamos a implementar en el 2025 un conjunto de reformas:
– Reforma electoral,
– Reducción de la carga tributaria,… pic.twitter.com/4FtmE3Vdjs— Jorge Macri (@jorgemacri) December 27, 2024
La vocera de la jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Laura Alonso, responsabilizó al oficialismo de la distancia por “no estar dispuesto a ceder en las negociaciones”, sumado a la críticas particulares sobre el no acompañamiento de LLA al PRO en la legislatura porteña, a pesar del rol central que cumplieron los amarillos para que los proyectos de Milei fueron aprobados en el Congreso Nacional. También cuestionan que el Gobierno no colaboró en el proyecto de Ficha Limpia, una bandera del PRO.
“El mayor trabajo se dio en el Congreso donde el PRO apoyó todas las cosas que dijo que iba a apoyar en campaña. El Gobierno se ha encerrado en el triángulo de hierro y ahí me parece que se han dado algunas inconsistencias. No sentaron al PRO en la mesa de decisiones estratégicas”, advierten desde el partido.
A la interna se fueron sumando distintas voces oficiales. Quién decidió subir el tono fue el vocero presidencial, Manuel Adorni, quién en declaraciones radiales le pegó directamente a Mauricio Macri y a los resultados de su gestión: “Macri se quedó sin nafta, no importa si después fue porque no quiso o no pudo, eso es casi secundario. Cuando se analiza ese período, se ve que la inflación no se controló, el déficit fiscal no se terminó de controlar, se terminó con cepo y lo que había que hacer en su momento no se hizo”.
La novedad en los últimos días vino por parte del Presidente, quien suele esquivar la discusión sobre las internas, pero que en declaraciones a la Revista Forbes fue concluyente sobre un posible acuerdo: “O vamos juntos en todo o vamos separados. Trampas al electorado, no. Los que estamos del lado de las ideas de la libertad nos ponemos de este lado. Del otro lado no me interesa porque yo no estoy, no tengo nada que hablar con los kukas. Las elecciones van a ser extremadamente importantes para marcar la velocidad de la reforma”.
La discusión por la negociación electoral se ve atravesada por distintos elementos: desde la discusión por el ejercicio del poder, la estrategia electoral, el futuro de las PASO, los desdoblamientos por distrito, la tensión entre nombres propios y los modelos a implementar.
“Para que exista una alianza tiene que haber una conversación de para qué y después debatir internamente y ponernos de acuerdo de hacia dónde vamos. Esa es la parte que está faltando. Todo parece indicar que el PRO está listo para ir con candidatos propios”, aventuran los amarillos.
Algo de eso planteó en una reciente nota con La Nación el diputado nacional del PRO, Martín Yeza, quien aseguró que la discusión central no es si ir juntos o separados sino analizar si “comparten una causa”. “La importancia del cambio está por sobre cualquier táctica política. Independientemente de lo que ocurra, la conducta del Pro en 2024 es una garantía de estabilidad”, expresó.
Más importante que ir juntos o separados es si compartimos la causa. La importancia del cambio está por sobre cualquier táctica política. Independientemente de lo que ocurra, la conducta del Pro en 2024 es una garantía de estabilidad.https://t.co/u0UREgRFHV
— Martín Yeza (@martinyeza) December 28, 2024
En este esquema, genera varios interrogantes lo que pueda suceder en la provincia de Buenos Aires, en donde el gobernador Axel Kicillof todavía tiene que definir si desdobla o no las elecciones. La PBA genera distintos desafíos: es un distrito donde el peronismo tiene mucho peso y donde el PRO tiene un armado más robusto que el de LLA.
