El vocero candidato Manuel Adorni aprovechó en este tramo final de la campaña los recursos públicos que le ofrece el estrado desde el que brinda las conferencias de prensa para poner la cara en anuncios nacionales de neto corte electoralista para los porteños.
Como fuera, el anuncio de este miércoles junto con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich se inscribe en esa lógica de “casta”, de la vieja política que cuestiona Javier Milei y sus adalides. Por caso, ni siquiera se trata de una novedad: la reforma migratoria, que saldrá por decreto, había sido anticipada en diciembre pasado por la propia Bullrich y luego Javier Milei detalló su contenido en la apertura de las sesiones ordinarias, el 1 de marzo, desde el Congreso Nacional.
Antes, el vocero se había puesto al frente del anuncio de la eliminación por completo de los aranceles de importación de celulares. Un hecho que podría derivar en pérdida de puestos de trabajo enTierra del Fuego, como indicó el ministro Federico Sturzenegger, pero que mejorará los precios en los locales de venta de la Ciudad de Buenos Aires. El lunes, en tanto, ensayó una explicación a las polémicas y presuntos delitos de la administración libertaria en el PAMI.
“Si ustedes pretenden que yo, de acá en más, no trabaje más y no venga a Casa Rosada a hacer mi trabajo, eso no va a pasar”, increpó Adorni desde el atril a los periodistas acreditados, quienes cuestionaron la repentina aparición del vocero. En el primer cuatrimestre hizo apenas 14 conferencias, contra 72 que había hecho en el mismo lapso de 2024. “Se acordó de trabajar justo ahora”, se mofaba incluso un funcionario del Gobierno, reconociendo la aparición electoralista del vocero.
Inclusive, de seguir realizando los anuncios que evitó hacer durante todo este tiempo, Adorni podría estar violando la veda electoral que rige para el resto de los candidatos. Quizás, encuentre vericuetos legales para justificar una acción más del orden de la ética.
Fuente: Ámbito
