Se vendieron aproximadamente 4,7 millones de entradas, según datos de Ultracine. Después de 16 años, las salas nacionales atravesaron el peor julio.
Las vacaciones de invierno suelen ser un punto fuerte para los cines nacionales, sin embargo, este año fue todo lo contrario. Según datos de Ultracine, la consultora argentina de cine, se vendieron 4.665.000 de entradas. Se trata del peor registro desde los 3.550.000 del 2009.
