Si abrís un cajón de tu casa y encontrás desde cargadores viejos hasta monedas sueltas, botones, remedios vencidos o instrucciones de electrodomésticos que ya no existen, estás frente al clásico “cajón del caos”. Ese espacio donde va todo lo que no sabés dónde guardar -pero tampoco querés tirar-. Aunque parezca imposible, se puede ordenar (y mantener ordenado). Acá van algunos tips para lograrlo.
- Sacá todo y clasificá
No hay forma de ordenar si no sabés qué hay. Sacá todo del cajón y agrupá por categorías: papelería, herramientas pequeñas, tecnología, recuerdos, llaves, etc. Separá lo que realmente usás de lo que ya no sirve.
- Descartá sin culpa
Cables que no sabés de qué son, llaves de puertas que ya no existen, instrucciones de cosas que se tiraron… todo eso ocupa lugar y genera ruido visual. Tiralo, reciclalo o donalo si está en buen estado.
- Usá organizadores o cajas chicas
No hace falta gastar mucho: podés usar cajitas de fósforos, frascos vacíos, bandejas o divisores hechos con cartón. Lo importante es crear compartimentos para que cada categoría tenga su lugar.
- Etiquetá lo que puedas
Si usás cajitas cerradas o sobres, poneles etiquetas. Esto te va a ahorrar abrir cada cosa cuando busques algo. También ayuda a que otras personas de la casa respeten el orden.
- Revisalo cada tanto
Una vez cada dos o tres meses, fijate qué hay. Es fácil que vuelva el caos si no lo mantenés. Un rato de revisión cada tanto puede evitar que se descontrole de nuevo.
Bonus tip: redefiní su función
En vez de tener un cajón del “todo”, podés convertirlo en un espacio útil. Por ejemplo, un kit de emergencias (pilas, linterna, cinta adhesiva), un mini botiquín o un cajón tech con todo lo electrónico.
