La expectativa crece no solo por tratarse de uno de los cantautores latinoamericanos más influyentes de las últimas tres décadas, sino también porque este será uno de sus primeros trabajos inéditos en mucho tiempo. El nuevo disco llega apenas un año después del último material lanzado, algo inusual en la carrera de un artista que suele tomarse períodos más extensos entre un proyecto y otro.
El vínculo de Arjona con el público argentino es histórico: cada visita se convierte en un suceso masivo y sus recitales en Buenos Aires ya forman parte de una tradición que lo acerca a varias generaciones de seguidores. Con esta sexta función, queda claro que el romance entre el guatemalteco y sus fanáticos locales está más vigente que nunca.