Un equipo de limpieza bien armado te ahorra tiempo, espacio y te permite resolver todo con lo justo y necesario
Tener un kit de limpieza bien armado te ahorra tiempo, espacio y te evita correr a buscar cosas cada vez que querés limpiar. No hace falta tener mil productos: con algunos básicos podés cubrir toda la casa y resolver desde limpiezas rápidas hasta más profundas.
Los esenciales que no pueden faltar:
- Trapos y paños de microfibra: sirven para superficies, muebles, vidrios y más. No dejan pelusa y se pueden lavar muchas veces.
- Esponjas y cepillos: tené al menos una esponja para cocina, una para baño y un cepillo pequeño para rincones, rejillas o juntas.
- Guantes de goma: protegen tus manos de los productos fuertes y de la suciedad.
- Rociador con agua y vinagre blanco: es un limpiador multiuso natural que sirve para mesadas, vidrios, muebles y más.
- Limpiador desinfectante: ideal para zonas de alto tránsito como cocina, baño, picaportes o el celular.
- Detergente y limpiavidrios: el detergente sirve más allá de los platos, también lo podés usar para lavar pisos o manchas puntuales. El limpiavidrios suma brillo sin dejar marcas.
- Bolsas de residuos y papel absorbente: siempre útil tener a mano para cambios rápidos o derrames.
Bonus: recipiente para todo. Guardá todo en una caja, balde o canasto con manija. Así lo podés mover fácil de un ambiente a otro y no se te mezcla con otras cosas.
