Si ya estás cansado de los clásicos almuerzos pesados de Navidad o querés sorprender con algo fresco y distinto, un brunch navideño es la opción perfecta.
Ligero, colorido, versátil y pensado para el calor, mezcla lo mejor del desayuno y el almuerzo en una propuesta ideal para compartir en familia o con amigos.
Menú liviano pero con onda festiva
Nada de pollo al horno. Optá por opciones como ensaladas con frutas frescas, mini bagels con salmón, bruschettas con palta y tomatitos, wraps fríos y brochettes caprese. Comida rica, liviana y fácil de armar.
Bebidas veraniegas y sin complicaciones
Incluí jugos naturales (sandía, pomelo, maracuyá), limonadas, mocktails con frutos rojos o clericó sin alcohol. Si querés sumar un toque con alcohol, probá espumantes con jugo de naranja o durazno.
Detalles dulces para el toque navideño
Podés sumar budín de limón o naranja, galletitas navideñas con glasé, cupcakes con frutos rojos o fruta fresca con yogur y granola. Todo bien fresco y sin necesidad de horno.
Decoración natural y descontracturada
Apostá a una mesa con colores claros, flores frescas, servilleteros simples y detalles como frascos con cintas o velitas. El mood es: navideño sin sobrar, con guiños de rojo, verde o dorado pero sin exceso.
