Entre los preparativos, las comidas y el calor, mantener frescos los alimentos puede ser un desafío.
Las frutas y verduras suelen perder textura y sabor si no se guardan correctamente, pero con algunos trucos básicos podés prolongar su vida útil y aprovecharlas al máximo durante las fiestas.
- Lavá solo lo que vas a usar
Aunque parezca más práctico lavar todo junto, la humedad acelera la descomposición. Guardá las frutas y verduras sin lavar, y hacelo recién antes de consumirlas.
- Usá frascos o recipientes herméticos
Las hojas verdes, el perejil o la rúcula duran mucho más si las guardás secas en frascos o tuppers con tapa. Podés envolverlas en papel de cocina para absorber el exceso de humedad.
- No todas van a la heladera
Las bananas, los tomates y las papas prefieren lugares frescos pero sin frío. En cambio, las uvas, las frutillas y las zanahorias duran más si las refrigerás en envases cerrados.
- Evitá mezclar frutas que maduran rápido
Algunas, como las manzanas o las peras, liberan etileno, un gas que acelera la maduración. Separalas del resto para que no arruinen las más delicadas.
- Congelá lo que no llegues a usar
Si ves que no vas a consumir todo, cortá las frutas o verduras y guardalas en bolsitas aptas para freezer. Así evitás desperdiciar y tenés ingredientes listos para licuados o ensaladas frías.
