El aroma es una de esas cosas invisibles que nos acompañan y hablan por nosotros. Pero entre el calor, las actividades del día y el paso de las horas, muchas veces el perfume se desvanece antes de tiempo.
La buena noticia es que hay trucos sencillos para que tu fragancia dure más sin necesidad de cargar el frasquito en la cartera.
Hidratá la piel antes de perfumarte
El perfume se adhiere mejor sobre la piel hidratada. Aplicá una crema corporal (sin perfume o con una fragancia similar) antes de usar tu perfume. Si tenés la piel seca, el aroma se desvanece más rápido.
Aplicalo en puntos clave
Los puntos de pulso son perfectos porque irradian calor y activan la fragancia: muñecas, cuello, detrás de las orejas, parte interna de los codos y detrás de las rodillas. No frotes las muñecas después, porque rompés las notas del perfume.
Usá la técnica de “layering”
Si existe, usá la línea completa del perfume (crema, shower gel, body mist). Al superponer productos con la misma fragancia, se potencia la duración sin volverse invasiva.
Probá con ropa o cabello
Podés aplicar un poco de perfume en la ropa (a distancia) o en el pelo, pero ojo, ya que algunos contienen alcohol y pueden resecar o manchar. Si vas a hacerlo en el cabello, mejor usá mis, brumas o perfumes capilares especiales.
Elegí la concentración adecuada
Las fragancias “eau de parfum” duran más que las “eau de toilette” por tener mayor concentración de aceites esenciales. Si necesitás una que aguante todo el día, chequeá esa info antes de comprar.
