Después de atravesar un evento cardiovascular, muchas personas se preguntan si es posible volver a tener una vida sexual activa y cómo hacerlo sin poner en riesgo la salud. La respuesta general es que sí, con ciertos cuidados y respetando los tiempos del cuerpo.
¿Cuándo se puede volver a tener relaciones? No hay un único plazo para todos, pero en la mayoría de los casos, entre 4 y 6 semanas después de un infarto se puede retomar la actividad sexual, siempre con el visto bueno del cardiólogo.
Factores que influyen en el momento adecuado:
– El tipo de infarto y su gravedad
– La evolución del tratamiento
– La capacidad física y el estado general
¿Cuáles son las señales de que el cuerpo está listo?
– Poder caminar o subir escaleras sin molestias ni falta de aire
– No presentar dolor de pecho o fatiga intensa con actividades cotidianas
– Haber recibido el alta médica específica para el tema
¿Qué tener en cuenta al empezar?
– Elegir momentos de calma, sin apuro ni estrés
– Evitar posturas demasiado exigentes físicamente
– Ir de menos a más, respetando las sensaciones
– No consumir estimulantes o medicamentos sin indicación médica
¿La vida sexual cambia para siempre? No necesariamente. Para muchas personas, con el control adecuado, vuelve a ser plena. Eso sí: es clave mantener un control médico regular y cuidar factores de riesgo como presión arterial, colesterol y estrés.
