La segunda presentación de Alan Abel Chaves en Estados Unidos, concebida como un trampolín rumbo a una oportunidad mundialista, se convirtió en un calvario de 39 minutos. El boxeador bonaerense fue claramente superado, derribado en cuatro ocasiones y apenas logró llegar al final del combate, solo para conocer su derrota por decisión unánime frente al dominicano Eridson García en Newark, Nueva Jersey. Este enfrentamiento formó parte de los combates preliminares de la cartelera donde, en el combate estelar, el polaco Damian Knyba venció al excampeón mundial pesado Andy Ruiz.
Chaves llegó al cuadrilátero del Prudential Center con un récord impecable de 22 victorias consecutivas, 19 de ellas antes del límite, y con el respaldo de Matchroom Boxing, promotora encargada del evento, con la que firmó un contrato de copromoción previo a su debut en Estados Unidos. También mantiene vínculo con OR Promotions, la empresa fundada hace cuatro décadas por Osvaldo Rivero. Sin embargo, nada de esto le fue útil el viernes, cuando el combate salió totalmente diferente a lo esperado.
García, zurdo de 32 años, aprovechó su mayor alcance y empleó un boxeo ordenado, con desplazamientos laterales que mantuvieron a Chaves a distancia, además de una precisión destacada en sus golpes. El dominicano dominó el combate durante los 10 asaltos, no solo tocando y saliendo, sino enviando a Chaves a la lona en cuatro ocasiones y dejando al argentino al borde del nocaut.
El primer derribo ocurrió en el segundo round, cuando una rápida combinación dejó a Chaves sentado sobre el tapiz. El argentino se levantó casi de inmediato, aunque con una lesión en la nariz que le provocó sangrado durante el resto del combate y la certeza de que su rival contaba con un poder notable en los puños.
Tras ser golpeado nuevamente en los últimos instantes del cuarto asalto, Chaves vivió momentos críticos en el quinto. Al comenzar ese round, otra combinación fulminante de García lo obligó a apoyar una rodilla en la lona para recibir la cuenta del árbitro Earl Brown. Se reincorporó con molestias en el ojo derecho, pero poco después un gancho al hígado lo derribó por cuarta vez. Parecía que la pelea llegaba a su fin, pero Chaves resistió los últimos 45 segundos del episodio.
En el descanso, la visita del médico y el árbitro a la esquina de Chaves generó dudas sobre la continuidad del combate. No obstante, el pleito siguió y en el inicio del sexto round se produjo una situación polémica: tras un derechazo de Chaves que no tocó a García, este se arrodilló tras resbalar en una esquina húmeda. El árbitro entendió que hubo golpe y aplicó la cuenta reglamentaria, lo que sorprendió al dominicano.
Este incidente no modificó el curso del combate, que continuó siendo controlado por García. En el noveno asalto, cuando las tarjetas ya reflejaban una diferencia insalvable, un derechazo corto del dominicano envió a Chaves a la lona por cuarta vez, sellando definitivamente su derrota. Desde ese momento, la meta del argentino fue solo aguantar hasta el final.
Al momento del veredicto, no hubo sorpresas: los jueces Jacklyn Atkins (99-87), Wayne Hedgpeth (99-88) y Ronald McNair (98-88) dieron la victoria a García, quien se coronó con el título latino ligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que Chaves defendía por sexta vez. El dominicano mejoró su récord a 24 triunfos (14 antes del límite) y dos derrotas.
Por su parte, Chaves, que venía de ganar por nocaut sus últimas cinco peleas —todas en los primeros cuatro asaltos— sufrió su primera derrota como profesional y, probablemente, retrocederá varios puestos en su camino hacia una gran oportunidad. El argentino llegaba a este combate ubicado en el segundo puesto del ranking de la OMB, quinto en el de la Federación Internacional de Boxeo, séptimo en el del Consejo Mundial de Boxeo y décimo en el de la Asociación Mundial de Boxeo.

