El freezer puede ser un gran aliado para conservar alimentos durante más tiempo, pero no siempre aprovechamos todo lo que permite guardar. Además de carnes, verduras y comidas preparadas, hay algunos productos que también pueden congelarse y resultar útiles para evitar desperdicios o tener ingredientes listos para otra ocasión.
Antes de llevar cualquier alimento a este sector, es importante usar recipientes o bolsas aptas para congelación y retirar la mayor cantidad de aire posible. También conviene colocar la fecha para saber cuánto tiempo lleva almacenado.
1- Queso
Algunos pueden congelarse, especialmente los que tienen una textura más firme. Lo ideal es dividirlos en porciones antes de guardarlos para poder utilizar únicamente la cantidad necesaria. Después de descongelarlos, pueden quedar algo más quebradizos, por lo que resultan especialmente útiles para cocinar, gratinar o preparar salsas.
2- Pan
Se puede congelar sin demasiadas complicaciones y es una de las formas más prácticas de evitar que termine duro o con moho. Se puede guardar entero, cortado en rebanadas o en porciones individuales. De esta manera, es posible sacar solamente lo necesario y calentarlo o dejarlo descongelar antes de consumirlo.
3- Hierbas frescas
Perejil, cilantro, albahaca y otras hierbas pueden conservarse en el freezer cuando sabemos que no vamos a utilizarlas antes de que se marchiten. Una opción consiste en picarlas y guardarlas en pequeñas porciones. También se pueden colocar en una cubetera con un poco de aceite para tener porciones listas para cocinar.
4- Frutas
Muchas frutas pueden congelarse y convertirse en un ingrediente práctico para licuados, postres y otras preparaciones. Banana, frutilla, durazno, mango y frutos rojos son algunas de las opciones más fáciles de conservar de esta manera. Conviene lavarlas, secarlas bien y, cuando sea necesario, retirarles las partes que no se vayan a usar antes de congelarlas.
5- Huevos
Aunque no es recomendable congelarlos con cáscara porque el líquido se expande y puede hacer que se rompa, pueden conservarse en el freezer de otra manera. Se pueden batir previamente y guardar en un recipiente cerrado, preferentemente en porciones, para aprovecharlos más adelante en preparaciones cocidas.
El tiempo de conservación puede variar según el alimento y la forma en que se haya almacenado. Por eso, además de emplear envases adecuados, es importante mantener el electrodoméstico a una temperatura estable y evitar descongelar y volver a congelar los alimentos.
Hacerlo correctamente permite aprovechar mejor las compras y reducir la cantidad de comida que termina descartándose. La clave está en conocer qué alimentos toleran bien el proceso, guardarlos en condiciones adecuadas y pensar de antemano para qué preparación se van a emplear después.
