Un insólito hallazgo sorprendió a un grupo de albañiles en la localidad de Sint-Gillis-Dendermonde, en Bélgica. Mientras realizaban trabajos de remodelación e instalación de cañerías en el sótano de un inmueble, los obreros descubrieron una caja empotrada que ocultaba un auténtico tesoro de oro, valuado en aproximadamente 9 millones de euros.
El botín, hallado a mediados de agosto de 2026, estaba compuesto por más de 40 lingotes y cerca de 4.000 monedas.
