Algo similar a lo que sucede en la Argentina y a pocos días de la visita de Javier Milei a ese país de donde trajo algunas promesas de inversiones.
Fuego, represión y heridos
La protesta alcanzó niveles críticos con bloqueos en centros educativos, incendios en los accesos de varias escuelas, tanto primarias como secundarias, interrupción de servicios de transporte público y la toma de casi 30 campus universitarios en ciudades como París, Marsella, Lyon, Estrasburgo y Toulouse.
La respuesta de las fuerzas de seguridad y el nivel de enfrentamiento dejó un saldo alarmante reportado por las autoridades del Ministerio del Interior y de Educación:
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Detenciones masivas: Se contabilizaron cerca de 2.000 arrestos durante las principales jornadas de protesta, en su gran mayoría jóvenes y adolescentes.
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Heridos en el personal escolar y fuerzas de seguridad: Más de 300 efectivos policiales y al menos 65 miembros del personal educativo resultaron lesionados o agredidos en medio de los disturbios y el bloqueo de accesos.
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Denuncias por violencia policial: La Inspección General de la Policía Nacional abrió investigaciones internas tras la viralización de registros en los que se observa el uso indiscriminado de gases lacrimógenos y gas pimienta contra grupos de manifestantes secundarios.
El Gobierno entre el gabinete de crisis y el llamado al diálogo
Ante la gravedad de los hechos, el Primer Ministro de Francia convocó a una reunión del gabinete de crisis para coordinar las tareas de contención junto al Ministerio del Interior y el Ministerio de Educación Nacional. Por su parte, el presidente Emmanuel Macron reconoció la legitimidad de parte de las demandas vinculadas a la calidad del sistema educativo, pero condenó categóricamente los episodios de violencia y los ataques a la infraestructura pública.
A pesar del despliegue de las fuerzas de seguridad y las prohibiciones de manifestación en los alrededores de los colegios clausurados, la tensión parece lejos de resolverse. Con sindicatos y federaciones estudiantiles convocando a nuevas jornadas de huelga y marchas nacionales, el conflicto mantiene en jaque el dictado de clases.