“No son del barrio. Su fisonomía, su forma de vestir: es gente que viene a ganar la zona. No es costumbre verlos acá. Sí es cierto que para la época de la primavera resurge gente nueva que viene a pedir o que viene a dar vueltas, que está en el hipódromo y que está probando a ver cómo se comporta el barrio. Cada tanto ahí hay algún episodio”, dijo el testigo que presenció la golpiza.
“Estaba tratando de contener a la gente que estaba en el negocio porque no quería que pasara a mayores. Porque uno no sabe si andan a veces con algún fierro, con un cuchillo. Justo en ese momento había extranjeros y me decían: ‘¿Esto es normal acá?’ Le digo: ‘No, no es normal’, pero bueno, no quería que pasara a mayores o que tuviera que pasarle algún problema a esta gente”, continuó.
Osvaldo, el encargado del edificio donde ocurrió la agresión, y quien intentó detener a los violentos, detalló parte de la secuencia: “Estaba hablando con un compañero en el local de electricidad cuando escucharon el alboroto. Salieron y vieron que dos, tres o hasta cuatro personas le pegaban a un hombre que vive en situación de calle, descalzo, al que conocen porque pasa siempre por la esquina. Había ido a pedirle un par de zapatillas a uno de los chicos que toman café ahí. No paraban de pegarle”, dijo.
Además, comentó que el joven que se encontraba en el piso es conocido de la zona y «es muy amable, más allá de que esté en situación de calle”, relató el encargado en diálogo con América.
Según informó Eduardo, luego de la agresión las víctimas tuvieron que ser asistidas por personal médico.