Franco Colapinto volvió a sumar y lo hizo con una carrera em la que tuvo gran inicio y final. El argentino terminó octavo en el Gran Premio de México, después de una largada espectacular, una bandera roja que obligó a empezar de nuevo y un duelo con Pierre Gasly que mantuvo la tensión hasta las últimas vueltas.
En una tarde histórica para Kimi Antonelli, quien se consagró campeón del mundo con el tercer puesto, el piloto de Alpine cortó una racha de cuatro Grandes Premios sin puntos y volvió a ver la bandera a cuadros después de tres abandonos en ese lapso.
El comienzo de Franco fue una declaración de intenciones. Desde el 11° cajón, se los comió en un pancho a Nico Hülkenberg y Gasly, también superó a Oscar Piastri y aprovechó el entrevero entre Arvid Lindblad y Lando Norris, quien se fue afuera, para completar el primer tramo en el séptimo puesto. Cuatro posiciones ganadas en medio del desorden, mientras su compañero retrocedía hasta el 13er lugar.
Adelante tampoco faltaron movimientos. Charles Leclerc pasó a Lewis Hamilton, aunque cortó por el pasto y terminó recibiendo cinco segundos de sanción. Max Verstappen aprovechó para acomodarse segundo, George Russell quedó prácticamente detenido y Antonelli salió del lío en el cuarto puesto, una ubicación que le alcanzaba para asegurarse la corona (con el noveno le bastaba). Los Aston Martin, en cambio, completaron un fin de semana negro: Fernando Alonso y Lance Stroll quedaron fuera de combate en apenas dos vueltas.
Colapinto se acomodó y Alpine jugó en equipo
La carrera empezó a ordenarse y también apareció la diferencia de rendimiento entre los autos. En la quinta vuelta, Norris superó a Colapinto y después a Lindblad; Piastri también recuperó el lugar frente al argentino, que se estabilizó noveno. Desde allí, Franco perseguía al Racing Bulls a poco más de un segundo y sostenía una ventaja cercana a los tres sobre Hulkenberg.
El alemán encabezaba un trencito en el que viajaban Gabriel Bortoleto, Oliver Bearman y Gasly, todos pegados. Mientras tanto, Russell recibía diez segundos de penalización por causar una colisión y Leclerc debía incorporar a su estrategia el castigo por la maniobra de la largada.
Sobre la vuelta 18, Gasly entró a boxes para cambiar los neumáticos blandos por medios, el compuesto con el que había comenzado Colapinto. El argentino seguía noveno, ahora a unos 2,5 segundos de Lindblad, pero conservaba el margen sobre Hulkenberg. Las paradas de sus rivales le permitieron avanzar transitoriamente, lo mismo que a Antonelli, quien estiró su primer tramo con las gomas rojas hasta quedar al frente.
Franco hizo su detención alrededor de la vuelta 35 y apostó por los blandos para llegar hasta el final. Al regresar se encontró con Gasly, que le dejó el paso para evitar una pérdida de tiempo entre compañeros. Quedó 12° y, con las siguientes paradas, recuperó el noveno lugar, otra vez detrás de Lindblad y con el francés a sus espaldas.
La bandera roja cambió el escenario
Antonelli llevó sus neumáticos hasta donde pudo. Unas seis vueltas después de la parada de Colapinto, el italiano entró a boxes y regresó cuarto, mientras Verstappen heredaba la punta. El momento no pudo ser más inoportuno para el piloto de Mercedes: al giro siguiente, un fuerte accidente de Valtteri Bottas provocó la bandera roja, que les permitió a todos cambiar las cubiertas durante la interrupción.
La carrera se reanudó a las 18.45 de la Argentina y Antonelli aprovechó la nueva largada para superar a Leclerc y colocarse tercero. Verstappen conservó el liderazgo, con Hamilton como escolta, mientras Colapinto volvió a reaccionar bien: llegó a pasar a Piastri, aunque el australiano recuperó la posición y lo dejó noveno, nuevamente delante de Gasly.
Con el correr de las vueltas, el McLaren se alejó del Alpine, pero Franco no consiguió hacer lo mismo con su compañero. Desde el equipo había una indicación que dejó abierto el duelo: “Free to race”, osea, libertad para correr. Los dos podían disputarse el puesto en un circuito en el que acercarse no siempre alcanza para pasar y la larga recta principal representa la mejor oportunidad.
Un duelo hasta el final y un octavo puesto valioso
A diez vueltas del cierre, Colapinto ganó una posición por el abandono de Lindblad, que marchaba séptimo y quedó afuera después de un toque con Piastri. El incidente provocó la salida del auto de seguridad y dejó al argentino octavo, atento también a una eventual sanción al australiano.
El relanzamiento tuvo un capítulo especial entre los Alpine. Gasly atacó por afuera y llegó a superar a Franco, pero el argentino recuperó el puesto. El francés, en cambio, perdió en el intercambio: Lawson aprovechó el espacio para meterse noveno y quedar como el jamón del sándwich entre los dos autos del equipo.
Las posiciones ya no cambiaron y Colapinto cerró una actuación valiosa, tanto por el resultado como por la manera de sostenerlo. Sumó por novena vez en la temporada (más dos en el 2024 con Williams), cortó cuatro carreras sin puntos y dejó atrás una racha de tres abandonos.
Verstappen se quedó con la victoria, Hamilton terminó segundo y el tercer escalón del podio tuvo un festejo de campeón. Un emocionado Antonelli se aseguró el título con cuatro fechas de anticipación y, a los 20 años, se convirtió en el campeón más joven de la historia de la Fórmula 1.
¿Quedará todo así?
La FIA informó que Colapinto va a ser investigado por infringir el régimen de banderas amarillas y Gasly, la de rojas. Y Piastri, por el toque con Lindblad.
