Practicar yoga en remoto es beneficioso para combatir el estrés

La práctica del yoga en línea trae beneficios significativos en tan sólo dos semanas.

Con la pandemia de la Covid-19, ha habido un auge del teletrabajo, las reuniones virtuales o la telemedicina, entre muchos otros ámbitos.

El trabajo en remoto también se ha extendido hacia la práctica deportiva, pues ahora muchos entrenadores realizan sus clases en línea con el objetivo de que las personas puedan entrenar en su casa a la hora que más les convenga y así conciliar todos los ámbitos de su vida.

 

 

Con ello, diferentes científicos se han centrado en analizar si realmente la práctica deportiva online, viendo a un entrenador en la pantalla, es realmente igual de efectiva que el deporte presencial.

Así, diferentes estudios que han sido dirigidos por la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey (Estados Unidos), han analizado los beneficios de practicar yoga en remoto.

Según han podido revelar los datos de las investigaciones, un par de semanas de yoga en línea son beneficiosas para reducir significativamente la ansiedad, la depresión y el estrés, así como para aumentar el bienestar general y mejorar el estado de ánimo.

Tal y como explica la Tracy Chang, profesora asociada en la Escuela de Administración y Relaciones Laborales de Rutgers y autora principal del estudio, a día de hoy, los beneficios del yoga están bien documentados, pero ellos querían saber si estos beneficios también se reflejan en los programas en línea.

“Lo que encontramos es muy alentador. La mayoría de los participantes informaron mejoras en su salud mental en tan solo dos semanas», concluye la misma experta.

Practicar yoga en línea durante 12 semanas mejoró significativamente la salud mental

Por su parte, un estudio publicado en la revista Applied Psychology: Health and Well-Being quiso medir la efectividad del Upa Yoga en línea.

De este modo, la investigación se centró en dos prácticas Upa específicas: Yoga Namaskar, que son posturas de pie, posturas en cuclillas, inclinaciones hacia adelante de rodillas y movimientos de brazos para fortalecer los músculos de las manos, las piernas y la espalda; y Nadi Shuddhi, una práctica que se realiza sentado y que involucra respiración nasal alterna y ña conciencia de la respiración.

Para ello, los expertos reclutaron a 679 estudiantes universitarios con el objetivo de que aprendieran y practicaran tres ciclos de Yoga Namaskar y cuatro minutos de Nadi Shuddhi en remoto durante al menos tres días a la semana.

Los expertos señalan que dividieron a los estudiantes en dos grupos, la mitad comenzaron a practicar yoga desde el principio y el grupo de control comenzó más tarde.

Así, “el grupo de yoga informó mejoras durante las primeras cuatro semanas, mientras que el grupo de control no notó cambios hasta que comenzaron a hacer yoga en la quinta semana”, asegura Chang.

A lo largo de todo el estudio de 12 semanas, los estudiantes informaron una reducción significativa y sostenida del estrés y un aumento acumulativo en el bienestar en comparación con su línea de base.

También reportaron una depresión más baja y un estado de ánimo mejorado, unos estos efectos que tardaron más tiempo en aparecer.

El yoga mejoró la vitalidad, los trastornos del sueño y las ganas de trabajar

Por otro lado, el estudio que fue publicado en el Journal of Integrative and Complementary Medicine evaluó una intervención emergente de medicina conductual para la mente y el cuerpo llamada Inner Engineering Online.

Durante este programa los expertos se centraron en la auto-indagación, Upa Yoga y meditaciones guiadas.
Tras seguir a 347 personas, los expertos vieron un aumento del 19% en la vitalidad de los participantes, un aumento del 17% en la atención plena y un aumento del 14% en la alegría.

Además, su media de días experimentando trastornos del sueño se redujo en un 25%. Y, en cuanto al ámbito laboral, se produjo un aumento del 13% en el compromiso con el trabajo y un aumento del 5% en el capital psicológico.

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