Así es el antibiótico natural que baja el colesterol y mejora la salud cardiovascular

Los antibióticos combaten las infecciones bacterianas, pero no se debe abusar de ellos porque pueden provocar el desarrollo de resistencia.

Los antibióticos son medicamentos que combaten infecciones bacterianas y que se deben utilizar siempre bajo prescripción médica. No hay que abusar de ellos ya que, cuando son necesarios, sus beneficios superan el riesgo de que provoquen efectos secundarios, pero en numerosas ocasiones se toman de forma innecesaria o se usan incorrectamente, lo cual amenaza la utilidad de estos importantes medicamentos porque pueden provocar el desarrollo de resistencia y comprometer, por tanto, su eficacia terapéutica. Además, pueden destruir de la flora bacteriana beneficiosa, lo que puede provocar infección por hongos en la zona vaginal y bucal.

Sin embargo, existen alternativas naturales que, evidentemente, no tienen la misma eficacia que los medicamentos ni pueden suplir un tratamiento recetado por un médico, pero que pueden ayudar, y mucho, a combatir infecciones bacterianas. Este es el caso de alimentos como el ajo, el antibiótico natural más popular y efectivo.

Valor nutricional del ajo (por 100 g)

Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), estas son las propiedades nutricionales del ajo: 

Energía: 118 kcal
Proteínas: 5,3 g
Grasas: 0,3 g
Hidratos de carbono: 23 g
Fibra: 1,1 g
Agua: 70,3 g
Calcio: 14 mg
Hierro: 1,5 mg
Yodo: 94 µg
Magnesio: 25 mg
Zinc: 1 mg
Sodio: 19 mg
Potasio: 529 mg
Fósforo: 134 mg
Selenio: 2 µg
Vitamina B6: 0,38 mg

El ajo, un poderoso antibiótico natural

Se trata de un alimento tradicional de la gastronomía que aporta múltiples beneficios para la salud. Entre sus múltiples propiedades, es rico en minerales como el yodo, fósforo, potasio y vitaminas como la B6, según señala la FEN. Sobre todo destaca por sus componentes sulfurados (alicina, alil/dialil sulfidos), los cuales tienen propiedades antibióticas. Tal como señala la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), combate algunos microorganismos que, en ocasiones, son inmunes a los medicamentos.

Así pues, gracias a que es rico en alicina, una propiedad que actúa como antibacteriano, ayuda a evitar la proliferación de bacterias en el organismo. Se usa para tratar resfriados e infecciones respiratorias, depura los bronquios y ayuda a recuperar la salud de los pulmones. De esta forma, es una buena alternativa a los antibióticos sin efectos secundarios y muy indicado para incluirlo en el marco de una dieta sana y equilibrada.

Comer ajos en dosis normales no tiene contraindicaciones importantes, excepto para personas a quienes produce irritación de estómago o alergia. Además de su versión cruda, la cual se puede tomar añadiendo 2-3 dientes en las comidas machacado o cortado a finas lonchas, se puede tomar en forma de zumo, tintura, cápsulas polvo.

Otros beneficios del ajo

  •  Ayuda a reducir el colesterol. De acuerdo con la OCU, el ajo regula la producción de colesterol por parte del hígado.
  •  Mejora el sistema cardiovascular. Propicia que se dilaten los vasos sanguíneos, lo que hace que la sangre fluya con más facilidad disminuyendo la presión, y previene la arteriosclerosis.
  •  Poderoso antioxidante. Es ideal para evitar la oxidación de las células. Esto se debe a sus numerosos antioxidantes, los cuales ayudan a neutralizar los radicales libres y mantener el cuerpo protegido.
  •  Es antifúngico. Reduce la necesidad de oxígeno de algunos hongos, lo que ralentiza su crecimiento.
  •  Antitóxico. Los sulfóxidos del ajo son una barrera para evitar la toxicidad de los metales pesados presentes en el organismo.

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