La deficiencia de hierro es una patología muy común en la población de todo el mundo.
La carencia de hierro es un trastorno nutricional bastante común en muchas personas, que se extiende en gran parte de la población y que se caracteriza por una falta de este nutriente.
De este modo, más del 30% de la población mundial padece anemia a causa de la carencia de hierro, un problema que en ocasiones se agrava por diferentes enfermedades infecciosas, como el paludismo, el VIH o sida, la anquilostomiasis, la esquistosomiasis y otras infecciones como la tuberculosis.
La carencia de hierro, como consecuencia, la anemia reducen la capacidad de trabajo de las personas, e incluso de poblaciones enteras, por lo que provocan graves consecuencias económicas y obstaculizan el desarrollo de muchos países.
Las mujeres y los niños tienen más riesgo de padecerla, y concretamente las personas que son más vulnerables, más pobres y de menor nivel educativo, son todavía más afectadas por la ferropenia.
¿Qué le ocurre a nuestro cuerpo con los cambios de estación?
Los cambios de estación provocan diferentes alteraciones en nuestro organismo. Concretamente estos cambios hacen que aumente la incidencia en anemia ferropénica.
Por ello, los expertos de Vithas aseguran que, antes de que llegue el calor del verano, hay que cuidarse de manera correcta con el objetivo de prevenir la anemia.
Además del calor, la anemia también puede verse aumentada por los sangrados menstruales abundantes y en las mujeres embarazadas por la demanda de nutrientes del feto.
Así, la anemia causada por los cambios de temperatura puede provocar síntomas como cansancio, dolor de cabeza, caída del cabello, palidez, falta de concentración, mareos o somnolencia.
Los expertos recuerdan que, en ocasiones, además de los cambios de temperatura o los sangrados menstruales, existen otras afecciones subyacentes que pueden causar anemia, como pueden ser algunas enfermedades.
Cambios en la alimentación y el descanso para que la anemia no nos afecte
Con tal de prevenir y combatir la anemia ferropénica que causan los cambios de temperatura que se producen en el paso del invierno a la primavera o de la primavera al verano, es necesario comer y dormir bien, así como realizar un poco de ejercicio diario al aire libre.
Concretamente el responsable de la unidad de medicina interna del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, Jesús Recio, recomienda llevar a cabo una dieta equilibrada y correcta y gozar de un buen descanso para combatir la anemia antes de la llegada del calor.
Por ello, es importante siempre saber las causas que provocan la anemia. Asimismo, es necesario controlarla y recomendable normalizar los niveles de hemoglobina con tratamiento farmacológico vía oral o intravenosa.
Por otro lado, una dieta basada en una alimentación rica en frutas y verduras y que incluya una ración de carne o pescado dos o tres veces por semana también nos ayudará a prevenir o combatir la anemia, destaca el mismo especialista.
De este modo, Recio afirma que “es importante brindar un tratamiento individualizado para cubrir las necesidades del paciente y para corregir el padecimiento de base”.
Además, en cuanto a la alimentación, “se deben controlar los niveles de ácido fólico, vitamina B12 y proteínas y acudir al médico en caso de que se presenten estos indicios”.
Desde el centro sanitario recomiendan corregir este tipo de deficiencias de nutrientes con alimentos que suplen las carencias de la anemia: como verduras, frutas, perejil, ortigas, berros, grosellas negras y fresas.
También son recomendables los productos ricos en hierro, vitamina C para absorber el metal que se encuentra en estos productos y la levadura de cerveza, el germen de trigo, los frutos secos y el hígado y nuevamente para mantener unos niveles de ácido fólico correctos.
