Un lugar perdido en las sierras del sur de Córdoba, al que se llega por un camino blanco que brilla a la luz de la luna durante los paseos nocturnos, podría ser una descripción perfecta para hablar de un destino. El destino, también es perfecto: Alpa Corral.
El blanco del sendero se debe a la gran cantidad de piedras de cuarzo que afloran al costado y en algunas laderas. En ese “corral de tierra” (el nombre en quechua), la imagen en palabras hace honor a la realidad.
En ese luminoso rincón serrano, las noches son mágicas. Y las hermosas piedras blancas cristalizadas de cuarzo preparan el escenario. Pero hay más.
UN CERRO BLANCO PERO SIN NIEVE
Las Sierras del Sur en Córdoba están al final del Cordón de las Sierras de Comechingones. La ciudad de Río Cuarto está a 70 kilómetros hacia el este, y es el centro de servicios y cultura más importante de la región.
En Alpa Corral, donde nace el Río de las Barrancas, el Cerro Blanco se destaca por ser el más alto de esta región con 1.138 metros de altura. Debe su nombre porque allí las grandes rocas de cuarzo están por doquier.
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El cerro es uno de los sitios más visitados para hacer trekking y senderismo. Está a cuatro kilómetros del pueblo, pero existen cabañas y servicios al pie del mismo.
Los brillos del cerro compiten con la transparencia del agua de los ríos. Allí todo es claridad. Un paisaje de ensueño y sinónimo de relax.
SIERRAS DEL SUR, UN TERRITORIO CULTURAL EN MEDIO DE LA NATURALEZA
Alpa Corral, junto a las localidades de Río de los Sauces, Las Albahacas y El Chacay, ofrece circuitos turísticos para el descanso y la recreación. La diversidad de ambientes rurales y serranos la hacen sumamente atractiva.
