Los animales necesitaron de una rutina para adaptarse a nuestro estilo de vida. Para ellos es importante que se respeten horarios de paseos, comidas, juegos y sueño para mantener su estabilidad emocional y su buena salud.
Se ha comprobado clínicamente que si no se respetan sus horarios de alimentación esto puede ocasionarles gastritis, estrés y hasta problemas de conducta, como morder cosas, ladrar excesivamente y hasta volverse agresivos. Algo parecido ocurre si no salen a hacer sus necesidades a la misma hora: además de volverse destructivos, empezarán a ensuciar dentro de casa y podrían sufrir de cistitis.
Recordemos que, cuando un perro llega al hogar, es fundamental que se adapte a nuestras costumbres y reglas. Eso facilitará la convivencia y disminuirá la probabilidad de que aparezcan con el tiempo problemas de conducta.
El nuevo miembro de la familia tiene que aprender lo que debe hacer y lo que nos molesta; dónde y cuándo come; cuándo puede jugar y cuándo hay que dormir. Su rutina debe incluir momentos diarios de actividad física -como juegos- ya que necesitan liberar energía para mantener su estado emocional y físico.
El apoyo de la familia es muy importante en el proceso de adaptación. Crea un cronograma con las horas en que lo sacarás a pasear y le darás de comer y pide que todos los que viven en casa lo respeten. Arma el horario considerando lo que más les favorece a la mascota y también a ustedes.
