Bolsonaro abrió con dureza sus intervenciones: en menos de dos minutos llamó a Lula “mentiroso”, “traidor a la Patria” y “expresidiario”.
Dijo varias veces que en su administración no se registraron hechos de corrupción y debió ser llamado al orden casi permanentemente porque interrumpía la palabra de los demás postulantes con gritos desde su silla.
El presidente reparó en el desvío de fondos a través de contratistas de la petrolera estatal Petrobras, vinculó al líder del Partido de los Trabajadores (PT) con supuestas pandillas y acusó a los hijos de Lula de “robar millones de empresas”.
A las menciones de Lula a la tarea de la Comisión Investigadora del Congreso que advirtió sobre irregularidades en el plan gubernamental para atender la pandemia, Bolsonaro replicó: “¿Qué es esa CPI? ¿La farsa? ¿Qué viniste a defender aquí?”.
“¿Habla de pandillas conmigo? Necesita mirarse al espejo y ver qué está pasando en su gobierno. Usted, cuando se acerca al micrófono, debe comportarse como presidente. Respete a quién está mirando y no mienta” –Lula en una de las réplicas.
El candidato del PT, además, insistió en que eran “una locura” los señalamientos del mandatario en su contra y prometió terminar con el secretismo de la gestión que impuso Bolsonaro “para ver qué es lo que desesperadamente quiere ocultar”.
“La gente te enviará a casa el 2 de octubre”, le espetó Lula, que además reivindicó la llamada Ley de Igualdad de Acceso a la Educación, comúnmente llamada Ley de Cuotas.