El ex presidente Mauricio Macri fue intervenido quirúrgicamente este martes. Cómo impacta su estado de salud en la dura interna que se libra en Juntos por el Cambio.
En septiembre de 2020, Macri había sido operado para extirparle un pólipo, y en esa oportunidad fue sometido a una endoscopía intestinal en el Sanatorio Otamendi, donde previamente, en 2017, también fue operado de una rodilla a través de una artroscopia.
Macri programó esta operación luego de regresar de España, donde participó de una serie de conferencias de la Fundación Internacional para la Libertad.
A pesar de la de que se trató de una intervención «menor» y programada, apenas se conoció la noticia de su internación se dispararon rápidamente las especulaciones en torno a la posibilidad de que no esté en condiciones de aspirar a un nuevo mandato al frente de la Casa Rosada tal como, se sabe, anhela.
Es que la noticia llegó en medio de la feroz interna que se vive al interior del PRO por un lado y de Juntos por el Cambio por el otro. Mientras el PRO se divide más que nunca en «halcones» y «palomas» aún cuando las «palomas» busquen cada vez más «halconizarse» y los «halcones» extremen sus discursos para no perder votos por derecha.
Por eso la internación de Macri hizo ruido de inmediato. ¿Está el ex presidente de encarar una campaña presidencial y eventualmente hacerse cargo del Ejecutivo una vez más por cuatro años? Todo parece indicar que sí. Sin embargo, en el fragor de la pelea puertas adentro, todos los factores son tenidos en cuenta, sopesados y utilizados a la hora de llevar agua para el molino de cada uno.


