Subsidios al transporte por colectivos

Luego de dos nuevos paros de colectivos en todas las ciudades del país -con excepción de Buenos Aires y el área metropolitana-, el gobierno nacional habló de la necesidad de fortalecer el federalismo.

 

Cuando se le preguntó a la vocera del gobierno, Gabriela Cerruti, por qué existen tamañas desigualdades en la distribución de fondos nacionales, respondió que el presidente Alberto Fernández «no solo declama el federalismo, sino que lo ejerce».

Es decir que, según Cerruti, el Gobierno nacional destina 8 de cada 10 pesos de subsidios al transporte a los colectivos que circulan en el Amba y apenas los 2 pesos a las unidades que operan en las otras ciudades del país, porque ejerce el federalismo.

Entre 2020 y 2023 el Gobierno de la Nación tiene planificado destinar -entre obras ya inauguradas, obras en construcción y obras planificadas- 147.496 millones de pesos a la provincia de Santa Fe. Es decir, un promedio anual de casi 37.000 millones de pesos.

Pero según el informe de la Bolsa de Rosario, solo en 2021 la provincia Santa Fe aportó a la Nación 788.000 millones de pesos en impuestos nacionales -IVA, Ganancias, Impuesto al Cheque, etc.-; y 578.000 millones de pesos por retenciones a las exportaciones.

Quienes defienden este unitarismo disfrazado de federalismo argumentan que, gracias al actual esquema, el gobierno central tiene la posibilidad de actuar como una suerte de compensador entre las provincias más ricas, y las más pobres.

Sin embargo, la distribución de los subsidios al transporte desnuda lo que es una verdadera falacia: en este caso, el gobierno nacional aporta cinco veces más dinero al distrito más rico de la Argentina -Capital Federal y alrededores-, si se lo compara con los aportes para los colectivos de las provincias más pobres.

  • Por cada colectivo que circula por el Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba), el gobierno nacional destina 1.600.000 pesos mensuales en concepto de subsidios. Pero por cada colectivo que opera en Santa Fe, Córdoba o Rosario, el mismo gobierno de la Nación aporta poco más de 300.000 pesos mensuales. Es decir, cinco veces menos dinero.
  • Los habitantes del Amba pagan en promedio $25.50 por cada boleto; pero los vecinos de Santa Fe, Córdoba o Rosario deben pagar $85. Es decir, 3,5 veces más.
  • Mientras los choferes del Amba cobrarán $200.000 mensuales por su trabajo; sus colegas de Santa Fe, Rosario o Córdoba reciben $150.000 por realizar la misma tarea.
  • Los fondos que distribuye el gobierno nacional para sostener el transporte provienen de los impuestos que aportan todos los argentinos: los que pagan $85 el boleto, los que lo pagan $25.50 y hasta los que viven en localidades que ni siquiera cuentan con colectivos urbanos.

 

En un país realmente federal, si los colectivos de Santa Fe, Santiago del Estero o Mendoza necesitan ser subsidiados, no deberían depender de la decisión del gobierno nacional de turno. Esos recursos deberían surgir de cada Municipio o provincia, pero para que esto sea posible, la mayor parte de la recaudación debería quedarse en las provincias y municipalidades; y una proporción menor debería destinarse al sostenimiento del gobierno central.

El pedido de equidad no es el problema

Las provincias no impulsan ningún enfrentamiento. Simplemente, lo que piden es que los recursos se distribuyan de manera equitativa entre los colectivos que recorren el Amba y los que operan en el resto de las ciudades. Ni más, ni menos: la misma cantidad de dinero por cada unidad de transporte urbano de pasajeros, sin importar en qué lugar del territorio nacional circulan.

Alberto Fernández en Santa Fe

En junio pasado, el presidente Alberto Fernández visitó la ciudad de Santa Fe para anunciar la construcción de una nueva planta potabilizadora de agua. Y esa ocasión, lanzó la siguiente frase: «…Como soy un buen porteño, y un buen porteño debe ser solidario con el resto de la Patria; y como antes que porteño soy argentino, voy a trabajar hasta el último día que me toque ser presidente para hacer más federal a la Argentina».

Y añadió: «Santa Fe, como Rosario, tiene que tener los mismos derechos que tiene un porteño. Soy porteño. Nací en mi querida ciudad de Buenos Aires, amo a mi ciudad de Buenos Aires. Pero me siento muy mal viendo lo injusto que es, con la comodidad que vivimos en Buenos Aires, y con las dificultades que enfrentan las ciudades del interior de la Patria».

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