El local bailable de Balvanera en el cual murieron 194 personas por un incendio durante un recital en 2004 se convertirá en un espacio para la memoria, de acuerdo a una ley sancionada este jueves por la noche en el Senado.
En esta oportunidad, la propuesta tuvo un fuerte respaldo de todas las bancadas, tanto en la Cámara de Diputados, donde recibió la media sanción el 12 de octubre pasado, y en el Senado este jueves, además del acompañamiento del proyecto por parte de la Secretaría de Derechos Humanos nacional que mantuvo un canal de diálogo con las agrupaciones desde 2020.
Durante una conferencia de prensa que ofrecieron antes de la sanción de la ley frente al edificio del Congreso, los familiares y sobrevivientes leyeron un documento en el cual señalaron que «la expropiación es la única forma de lograr que en Cromañón no haya otra cosa que un espacio para la memoria».
«Este es un momento histórico para el conjunto de la sociedad, representada por senadores y senadoras, que tienen la oportunidad de saldar una deuda con una generación entera. En definitiva, una deuda con la sociedad toda», destacaron.
El documento estuvo firmado por Coordinadora Cromañón, El Camino es Cultural, Familiares de la Matanza, Movimiento Cromañón., Ni Olvido Ni Perdón, No Nos Cuenten Cromañón, Organización 30 de Diciembre, Que No Se Repita y Sin Derechos No Hay Justicia.
Durante su discurso, el senador del FDT Mariano Recalde reconoció la lucha del colectivo de las organizaciones que viene desde hace casi 18 años y señaló que «esta ley, que es decisión de un poder del Estado, es una reivindicación y es un perdón».
El proyecto de expropiación
Puntualmente, además de la expropiación y de la creación de un espacio dedicado a la memoria, la norma contempla que en el lugar también haya una «muestra permanente» que refleje «la historia de lo allí ocurrido», así como también prevé la organización de actividades culturales e informativas.
Establece la conservación de los elementos testimoniales de la masacre al considerar que «hacen a su valor histórico-cultural y configuran la memoria histórica que se debe preservar» y advierte que «gozará de protección por parte del Estado» también el santuario que fue armado en homenaje a las víctimas sobre la calle Mitre, a metros del boliche.
