«En la esfera sexual, hay una caída progresiva del deseo, que en el hombre está muy vinculada al descenso de testosterona. En la mujer también sucede con los síntomas de la menopausia, pero en el hombre es más sustancial. Esta baja de testosterona el hombre la nota en su actitud en la vida general -ven que no rinden como antes- y, esencialmente, en el sexo«, continuó y agregó: «La alternativa para ese tipo de pacientes es este chip que se coloca debajo de la piel para que segregue una medicación en forma diaria a lo largo de seis meses. Se trata de un implante muy chico que se llama pellets (pequeños comprimidos) con una droga biodéntica que se obtiene de las plantas. Tiene un tamaño de un granito de arroz y se insertan en la cintura. Hay diferentes dosis según la necesidad del paciente y dura de 4 a 6 meses para luego reabsorberse», detalló Sandoval.
Además, el experto en sexología sostuvo que este implante «se puede usar de manera continua, dado que depende de cada persona y de la respuesta que le dé. En general, el que se lo pone y nota la diferencia, se lo vuelve a poner», indicó.