La alta inflación de abril, combinada con la suba nominal de salarios, derivó en caídas mensuales reales de los trabajadores asalariados privados registrados, públicos e informales. «El que más perdió entre marzo y abril fue el sector público, con casi el 4%. Le siguió el sector informal con el 3,2% y finalmente el privado registrado con pérdida real del 1,1%«, indicó Argañaraz.
Interanualmente, a pesar de la pérdida mensual, el sector público es el que mejor estuvo en abril, aumentando su poder adquisitivo en un 1%. El sector privado registrado registró una merma real del 1,1%. Como viene sucediendo en los últimos años, el sector informal registró una pérdida real del orden del 15%.
«La desaceleración de la inflación en mayo y en junio debería posibilitar una recuperación real. El gran desafío para recuperar poder adquisitivo sigue siendo la baja sostenible de la inflación«, proyectó el economista del IARAF.