Desde este martes, a dos semanas de asumir, el gobierno comenzará a ofrecerles una salida, aunque se trata de una opción imperfecta.
El Banco Central pondrá a disposición tres series de Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (BOPREAL), que serán ofrecidos “como vehículos para canalizar la demanda de divisas de los importadores de bienes y servicios con deudas comerciales por operaciones con registro aduanero o servicio efectivamente prestado hasta el 12 de diciembre de 2023”.
Los BOPREAL se podrán negociar en el mercado secundario pero su valor sería del 40%, lo que vale un título de la deuda argentina estimaron empresarios. Por lo tanto, si Milei pudiera conseguir que las matrices acepten el bono más largo, la deuda a pagar entre el primero y el segundo año se reduciría a u$s18.000 millones.
“El problema es que mi proveedor no me acepta los BOPREAL”, dijo en una charla con Ámbito un directivo de destacada trayectoria en la gremial quien consideró que en su caso particular el instrumento financiero no le resuelve la situación. A lo sumo, como se permitirá con ellos pagar impuestos, cancelar saldos con la AFIP. Es por ello que la mecánica de las empresas con el nuevo título es consultar con su acreedor si se los acepta para cancelar el compromiso. De ser así, todo se cierra ahí.
Lo que se especula es que luego de lanzarse el BOPREAL el Banco Central disponga en algún momento no muy lejano que las empresas vayan al Contado con Liquidacióna buscar divisas para girar al exterior, algo que no se podría hacer en el corto plazo porque implicaría meter una demanda adicional de u$s30.000 millones (por lo menos) que haría estallar la precaria estabilidad conseguida en los primeros días del gobierno de Milei.
Fuente: Ámbito
