El equipo que conduce Caputo considera que el énfasis debe ponerse en lograr el equilibrio fiscal y no en buscar un aumento del endeudamiento.
El país debe afrontar la cancelación de deuda con el FMI por USD 1.915 millones en enero, USD 763 millones en febrero y USD 1.915 millones en abril, lo que totaliza unos USD 4.592 millones en el primer tramo del año.
En tanto, en la Casa Rosada sostienen que el primer mandatario delega en sus funcionarios el vínculo con el FMI. «El acuerdo no es algo que le preocupa al presidente», comentó a este medio una fuente de su entorno dado que «el ajuste que planteamos es mucho mayor a las metas establecidas en el acuerdo de Facilidades Extendidas».
El país viene de incumplir las distintas metas planteadas en el acuerdo reformulado en la anterior administración, tanto en lo que se refiere a la acumulación de reservas como al desequilibrio fiscal.
El presidente Javier Milei siempre señaló que el objetivo de su gobierno consiste en llevar adelante un programa de ajuste fiscal más severo que el propuesto por el FMI, ya que plantea lograr en el curso de este año el equilibrio no sólo primario (antes del pago de intereses) sino también financiero.
Así se lo hizo saber el nuevo gobierno tanto a Rodrigo Valdés, director del Departamento del Hemisferio Occidental, como a Luis Cubeddu, jefe de la misión del Fondo.
