Una emboscada después de un partido de Rosario Central en las afuera del Gigante de Arroyito tuvo como blanco a los dos máximos jefes de la barra canalla. Los dos fallecieron
Un atentado a balazos contra Andrés «Pillín» Bracamonte, jefe del paravalanchas canalla, y su mano derecha, Daniel «Rana» Atardo, les costó la vida a ambos, confirmaron fuentes oficiales.
El ataque se perpetró a pocas cuadras del Gigante de Arroyito y poco después del partido que el elenco local perdió con San Lorenzo, cuando una multitud se desplazaba por bulevar Avellaneda, y a la altura de Reconquista sonaron los disparos que provocaron corridas en todas direcciones.
“Andrés y Rana” fueron alcanzados por los tiros, dijeron las mismas fuentes, en referencia al número uno, Andrés “Pillín” Bracamonte, y al número dos de la barra brava de Central. De acuerdo con esta versión, el que llevó la peor parte fue Rana, mientras que Pillín también estaba en grave estado y habían sido llevados de urgencia al hospital Centenario.
Semanas atrás Pillín había logrado escapar de un ataque similar, también luego de un partido de Central, cuando abrieron fuego contra él y su pareja en la zona del parque Alem.
Pillín estuvo al frente del paravalanchas canalla por 25 años, desde cuando era uno de los 7 jefes de sectores internos y pudo quedarse con toda la pesada.
En el último cuarto siglo fue acusado, condenado, detenido y liberado. Él mismo contaba en 29 los atentados contra su vida. El número 30 fue el fatal.
El nombre de Pillín salió de las páginas policiales y pasó a las portadas de diarios y noticieros cuando fue deportado desde Sudáfrica en 2010, cuando concurrió a ver el Mundial. Igual suerte corrió cuatro años después su número dos, Daniel Atardo, al ser devuelto desde Brasil, adonde había ido a presenciar también el certamen ecuménico.
