El vocero presidencial insistió en que «no hay de qué disculparse», aunque aclaró que al Gobierno «jamás» se le ha «cruzado por la cabeza romper relaciones diplomáticas con España».
El vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó este lunes que «no va a haber» una rectificación de parte de Milei, luego de calificar de «corrupta» a la esposa de Pedro Sánchez, y reclamó que el Gobierno español «pida disculpas por los sistemáticos ataques a nuestro Presidente».
Seguidamente reclamó que «en tal caso, apelamos a que el gobierno de España nos pida las disculpas correspondientes después de los sistemáticos ataques a nuestro Presidente».
Adorni consideró que se trata de «una cuestión de índole personal» que «no debería interferir ni en las relaciones diplomáticas ni en las relaciones entre los pueblos».
Consultado sobre la posibilidad de que España rompa relaciones con Argentina, señaló que «sería absolutamente descabellado». «Es incompatible con el sentido común, que indica que las cuestiones personales no interfieren en cuestiones diplomáticas», aseguró.
«Las diferencias ideológicas están muy por debajo de las relaciones entre los pueblos. De hecho, cuando hemos sido atacados, ninguneados e insultados por el Gobierno español, jamás se nos ha cruzado por la cabeza romper relaciones diplomáticas con España», destacó el vocero.
«Lamentamos mucho que el episodio y el mal gusto de algunos funcionarios españoles hayan devenido en este desenlace. Uno siente que no hay deseo de pedir disculpas, pero me parece que es un tema que ya está», concluyó.
A pesar de que durante la entrevista comparó este cruce con el que involucró al presidente de Colombia, Gustavo Petro, y aseguró que «Pedro Sánchez ha hecho algo bastante peor» al apoyar al entonces candidato Sergio Massa e «inmiscuirse en la política argentina», horas más tarde el vocero negó que Milei se hubiera referido al presidente del Gobierno español.
«El presidente argentino no hizo mención a nadie en particular«, afirmó durante su conferencia de prensa de este lunes. «Si el presidente y los funcionarios del reino de España se quieren hacer cargo de las críticas que el presidente Milei vertió hacia el socialismo y la corrupción, no es un problema de nuestra República», concluyó.
