La triquinosis puede contraerse al consumir embutidos de carne de jabalí.
El Departamento de Zoonosis, personal de SENASA, la Dirección de Alimentos del Ministerio de Industria, Comercio y Minería, la Dirección General de Fiscalización del Ministerio de Bioagroindustria, y el área de salud y bromatología de los municipios implicados encabezan las investigaciones para determinar cómo se desencadenaron cada uno de los casos.
Desde la cartera sanitaria advierten sobre los “riesgos de consumir, vender o comprar carne de cerdo, jabalí o sus derivados, de dudosa procedencia o sin la inspección sanitaria correspondiente. Asimismo, se solicita a las personas que presenten síntomas compatibles con la enfermedad que consulten al centro de salud más cercano”.
Según la cartera, la infección en la carne de jabalí se pudo establecer tras el diagnóstico realizado por el Centro de Excelencia en Productos y Procesos (CEPROCOR). En el resto se investigan como fuente de origen distintos alimentos comprados en comercio y a vendedores ambulantes.
Qué es la triquinosis
La triquinosis se transmite por la ingesta de carne de cerdo cruda o mal cocida contaminada con el parásito Trichinella spiralis; sus síntomas incluyen fiebre, dolor muscular, hinchazón de párpados y trastornos gastrointestinales como diarrea, náuseas y vómitos.
Hay medicamentos antiparasitarios como albendazol o mebendazol para eliminar los parásitos del intestino, cuando la infección reciente, pero una vez que las larvas se alojan en los músculos no hay un tratamiento específico: los quistes perduran durante años y los analgésicos pueden ayudar a aliviar el dolor muscular.