Trabaja en el diseño el secretario de Hacienda, Raúl Rigo, contemplando las variables acordadas con el Fondo Monetario Internacional cuando se firmó en marzo el acuerdo de Facilidades Extendidas.
El entonces ministro de Economía buscó al cerrar su negociación por la primera misión, que la segunda se extendiera hacia septiembre (lo más lejos posible en el tiempo), para que la tercera se concretara hacia fin de año. Sin embargo, desde Washington hubo una visión diferente.
En la sede del Fondo se creyó que las misiones a la Argentina deberían ser lo más rápidas posible, una vez cerrado el período a fiscalizar, dadas las crónicas dificultades que muestra la economía criolla. Y que precisamente, la próxima misión terminara los controles correspondientes al primer semestre del año, período en el cual se inauguran las auditorías del Facilidades Extendidas firmado el 25 de marzo pasado. En consecuencia, que fuera necesario cerrar la primera etapa de las misiones con el tiempo suficiente como para comenzar a realizar la tarea más importante desde la aprobación del Facilidades Extendidas: discutir metas y objetivos con posibilidad cierta de incumplimiento, y las condiciones en las que el país pueda manejar su economía para cerrar el 2022 aprobando el primer año del acuerdo.
