Se prevé la presencia de más de 400 obispos, 4000 sacerdotes y 1000 periodistas para un funeral que será casi en su totalidad como el de los papas “reinantes».
Unas 200.000 personas se despidieron del papa emérito Benedicto XVI, fallecido el 31 de diciembre a los 95 años, tras los tres días en que estuvo abierta al público la capilla ardiente instalada en la Basílica de San Pedro y que se clausuró este miércoles.
El papa Francisco encabezó este jueves el funeral de su antecesor en el Vaticano, en un hecho inusual en la historia de la Iglesia Católica que no se registra desde hace 121 años.
Los restos del pontífice emérito, que gobernó desde 2005 hasta su histórica renuncia en 2013, reposaban desde el lunes junto al Altar de la Confesión y el baldaquino de Bernini, en el crucero de la basílica.
Donde descansarán los restos de Benedicto XVI
La misa comenzará a las 9.30 (05:30 argentina) y será presidida por el propio Bergoglio. Sin embargo, se descuenta que dejará la celebración al decano del colegio cardenalicio, Giovanni Battista Re. Al final del rito, el cuerpo de papa emérito será colocado en un ataúd recubierto por otros dos: el exterior, de madera de olmo; el del medio, de plomo, y el interior, de madera de ciprés.
En el féretro se colocarán las monedas y medallas acuñadas durante su pontificado, los palias que usó durante su carrera eclesial y la escritura, es decir, un resumen de su historia como Papa, informó la prensa italiana.
El cuerpo dejará la plaza para llegar a las grutas vaticanas, que albergan las tumbas de todos los papas fallecidos. Allí será depositado el ataúd durante una ceremonia privada lejos de las cámaras. El nicho en el que reposará Joseph Ratzinger será el mismo que, antes que él, había pertenecido a Juan XXIII y Juan Pablo II, cuyos restos fueron trasladados al interior de la Basílica de San Pedro tras sus respectivas canonizaciones.
Con información de TN
