Los hinchas de Quilmes comenzaron a tirar piedras a los de Boca y hasta se metieron en la platea. Tuvo que intervenir la policía y también los bomboneros.
Cuando se jugaban 20 minutos del segundo tiempo en el partido que Boca le ganaba por 3-2 a Quilmes por los cuartos de final de la Copa Argentina, el árbitro Ariel Penel se vio obligado a suspender el partido por incidentes en la tribuna del Cervecero.
Los hinchas de Quilmes comenzaron a arrojar piedras al sector de la platea en el que se encontraban los simpatizantes de Boca e incluso un grupo logró pasar de un sector a otro.
La policía tuvo que intervenir para evitar que los hinchas de Quilmes avanzaran en la platea y, luego, los bomberos en el campo de juego tiraron agua a la tribuna para intentar calmar a los simpatizantes.
