CONTENIDO SENSIBLE: el video del brutal femicidio en Brasil
Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública de San Pablo, citadas por el medio G1 de Brasil, informaron que la víctima llegó a ser atendida en el Hospital Brasilandia, pero murió casi en seguida por las lesiones sufridas.
Con el paso de las horas se conocieron detalles sobre la relación tortuosa que unía a la víctima y el femicida, que estuvieron 10 años en pareja y se habían separado hacía poco tiempo en un contexto sostenido de violencia de género, aislamiento de la mujer y falta de recursos para establecer distancia con el agresor.
La familia de Angelita contrató a una abogada para mantener la querella en la causa por el femicidio.
Una amiga de la joven afirmó al medio de Brasil Folha de Sao Paulo que Angelita «siempre iba a trabajar con la cara llena de moretones», y que la violencia de género que sufría era tan evidente que «todo el mundo en la empresa lo sabía».
Además de amiga, Leila Lira era excompañera de trabajo de Angelita y explicó que la violencia que Lafayete ejercía sobre la víctima incluía aislarla de su familia y amistades, humillaciones públicas y agresiones físicas y verbales.
«Era muy sola, solo nos tenía a nosotras», lamentó Leila sobre el grupo de amigas, que había ofrecido ayuda y hasta un domicilio para que se mudara y pudiera separarse del hombre.
«Ella tenía el corazón muy bueno, creía que él iba a cambiar, pero también tenía mucho miedo de él y de sus amenazas«, agregó.
Al ser el único acusado por el femicidio, Lafayete Gonzaga da Silva cuenta con la representación oficial de una abogada, Sarha Rosenbaum, quien confirmó que se presentarán las pruebas correspondientes, pero «en este momento la defensa está concentrada en la realización de la audiencia de control.