Con el correr de las horas, sus padres -Alicia y Gustavo- y los investigadores lograron rearmar parte del trayecto. El joven fue registrado por cámaras en Punta Lara, donde tomó un colectivo de la línea 275 para volver a La Plata, y desde allí abordó un tren del Roca hasta Constitución. En ese lapso envió un único mensaje a su hermano Lucas, de 19 años, un detalle que había desconcertado a la familia.
La búsqueda había movilizado a familiares, amigos y compañeros de la facultad. Sus padres no se quedaron quietos: recorrieron personalmente distintos puntos de la región para dar con alguna pista y llegaron incluso hasta la zona del río. En paralelo, el seguimiento de la tarjeta SUBE y el cruce de cámaras de seguridad permitieron sostener el rastreo tras su paso por la terminal porteña, donde se le había perdido la huella, hasta que apareció en Córdoba en las últimas horas.