Durante septiembre de 2026 se patentaron 81.621 motovehículos, lo que marca un brutal incremento interanual del 51,5% y un acumulado anual que trepa al 46,4%. A diferencia de los automóviles, el sector de las dos ruedas está dominado casi en su totalidad por la producción local: el 96,6% de las unidades registradas fueron nacionales (78.883 unidades), frente a un magro 3,4% de origen importado.
Este salto histórico en la patentación de motos responde directamente al fenómeno masivo de las plataformas de entrega a domicilio y al reparto urbano. Ante la pérdida de empleo formal y salarios que no alcanzan para llegar a fin de mes, miles de trabajadores encuentran en el delivery sobre dos ruedas una salida de subsistencia inmediata, convirtiendo a la moto no en un bien de paseo familiar, sino en una herramienta de laburo precarizado.
El panorama general del sector automotor
Al observar el resto de las categorías relevadas por el INDEC para el total del país (con un registro general de 374.533 unidades en lo que va del periodo), los números reflejan un escenario heterogéneo pero de marcada contracción en la actividad productiva:
- Transporte y carga: registró 16.203 unidades en septiembre, evidenciando una caída interanual del 6,9% (con un 61,8% de origen nacional y 38,2% importados).
- Acoplados: mostraron una suba del 12,2% interanual, alcanzando los 1.276 patentamientos (97,8% nacionales).
- MAVI (Maquinaria agrícola, vial e industrial): se ubicó en 1.097 unidades, marcando una leve retracción del 0,6% respecto a septiembre de 2025, con un fuerte predominio de maquinaria importada que abarcó el 62,6% del total.
La radiografía de los patentamientos deja en claro que el consumo automotriz se contrajo drásticamente para los hogares, mientras que la expansión de las motos funciona como el termómetro de una economía de supervivencia.