«Ya va a quedar terminado el trámite para ese menor, más allá de la audiencia multipropósito mediante la que se concretó un acuerdo para que permanezca bajo medidas de seguridad», explicó Bruno Rugna, abogado de la madre de Jeremías.
El 18 de diciembre pasado Jeremías entró al depósito frente a la cancha de Colón de Santa Fe engañado por su novia, de 16 años, que lo acompañó y lo entregó a los otros dos acusados, que lo apuñalaron y desangraron y abandonaron el cuerpo durante días hasta que la policía lo encontró.
Para ese entonces un video del asesinato ya se había vuelto vira y Romina Monzón, la madre de Jeremías, explicó que sigue online. «Permanentemente denunciamos cuentas que lo suben en TikTok, Facebook, X, Instagram, Telegram y Reddit«, afirmó esta semana.
«La situación con la ley penal juvenil vieja es esa: si un menor de 16 años comete un hecho por más aberrante, violento, perverso, grabándose mientras lo hace, torturando a la víctima, ocultando pruebas y generando perfiles falsos para desviar la búsqueda, va a ser sobreseído y ni siquiera va a tener antecedentes penales», expresó la mujer.
Romina también aclaró que «sin embargo, se está observando su conducta con un equipo de salud mental», por lo que está dispuesta a hacer «todo lo posible para que siga siendo controlado de alguna manera».
En la actualidad hay dos detenidas por el crimen de Jeremías: su supuesta novia, llamada Milagros, que tiene 16 años y está alojada en un reformatorio de Rosario, y la madre de ella, que está en una cárcel de mujeres en Santa Fe.