Teñirse puede ser una forma increíble de renovar el look, pero mantener el color y la salud del cabello requiere algunos cuidados extra.
El lavado, los productos que usás y hasta la exposición al sol pueden influir en cuánto dura el tono vibrante y en cómo se ve la textura del pelo con el paso de los días.
- Lavá con menos frecuencia
Cada lavado arrastra parte de los pigmentos de la tintura, sobre todo si usás agua muy caliente. Lo ideal es espaciar los lavados a dos o tres veces por semana y usar agua tibia o fría para preservar el color por más tiempo.
- Elegí un shampoo específico para pelo teñido
Los comunes suelen contener sulfatos, que limpian en exceso y hacen que el color se desvanezca más rápido. En cambio, los productos pensados para cabello teñido son más suaves, ayudan a mantener el brillo y protegen la fibra capilar.
- Usá acondicionador y mascarillas nutritivas
El proceso químico del teñido puede dejar el pelo más seco o poroso. Aplicar un buen acondicionador después de cada lavado y una mascarilla nutritiva una o dos veces por semana ayuda a sellar la cutícula y mantener la hidratación.
- Protegé el color del sol y del calor
La radiación UV y el uso frecuente del secador o la planchita también pueden alterar el color y opacar el brillo. Usá protectores térmicos antes de aplicar calor y, si vas a estar al sol, optá por sombreros o productos con filtro UV.
- Evitá el exceso de químicos
Si usás tintura permanente, tratá de no retocar el color con demasiada frecuencia. También es clave evitar tratamientos muy agresivos (como alisados o decoloraciones seguidas) que debiliten el pelo.
- Enjuague con vinagre o agua fría
Un truco simple para sellar la cutícula y mantener el brillo es hacer el último enjuague con agua fría o con una mezcla de agua y vinagre de manzana (una cucharada por litro de agua). Esto ayuda a mantener la suavidad y la luminosidad del color.
