En relación a los factores de riesgo, la neuropatía periférica es un síntoma que se asocia al desarrollo de lesiones del pie diabético. Se presenta ante la pérdida de la sensibilidad en las extremidades superiores y principalmente inferiores, y se vincula a la diabetes mal controlada, entre otros factores.
Hay que tener presente que las úlceras o infecciones en el pie es una complicación grave, que puede provocar la pérdida de la extremidad (si no son detectadas y tratadas oportunamente).
Recomendaciones para cuidarlos:
– Revisar los pies todos los días e identificar zonas enrojecidas, callosidades u otras alteraciones.
– Hacer actividad física regular, siguiendo las recomendaciones de tu equipo de salud.
– Seguir un plan alimentario saludable.
– Mantener un buen control de glucemia, colesterol, triglicéridos y presión arterial.
– En caso de síntomas como dolor, quemazón, adormecimiento, calambres u otras lesiones, consultar rápidamente.
– El calzado debe ser flexible, de horma ancha, preferentemente con un centrimetro de elevación en el talón, suela fuerte, y que contenga al pie y al tobillo. Es fundamental que si es nuevo te lo pongas de manera progresiva y observar los pies tras su uso para identificar zonas enrojecidas o lesiones.
– En relación a las medias, siempre optar por las de algodón que absorben la humedad; sin costuras o con las costuras hacia afuera; con elásticos suaves y preferentemente de colores claros.
– Mantener la higiene diaria con agua y jabón; aplicar crema humectante con vitamina A en las piernas y los pies (exceptuando los dedos), para favorecer la hidratación, y evitar uso de talco, para disminuir el resecamiento de la piel; así como también cortar las uñas frecuentemente y en línea recta.
– Incorporar las visitas frecuentes a un especialista en podología.
