El dolor renal y el lumbar suelen confundirse debido a su cercanía y características similares. A grandes rasgos, el lumbago es un dolor en la parte baja de la espalda, con frecuencia por problemas musculares o nerviosos, mientras que las dolencias renales responden a diferentes causas que afectan los riñones, órganos ubicados a los lados de la columna vertebral.
Para diferenciarlos, hay que poner atención a detalles como la localización precisa, las causas y los síntomas que los acompañan. Aprender a reconocerlos es útil para saber cómo actuar al respecto.
En sus características
Ambos varían en su intensidad, duración y ubicación. Si tenés en cuenta estos aspectos, es más probable identificar de dónde provienen.
Renal
Se siente a un costado de la espalda baja, entre la columna y la cadera. Puede ser en uno de los lados o en ambos. Con frecuencia se extiende hacia el interior de los muslos o hacia la parte baja del abdomen.
Generalmente, es un dolor de carácter agudo, es decir, que aparece de modo repentino y dura poco, aunque esto depende del motivo que lo origine. Por ejemplo, los cálculos o piedras en los riñones provocan una sensación punzante y fugaz, como si te estuvieran clavando un objeto con punta. En cambio, las infecciones urinarias son menos intensas y más constantes.
Dolor lumbar
Se ubica en la parte superior de uno o ambos glúteos. El motivo de origen es determinante para su localización y para la manera en que se siente. Los dolores por causas musculares afectan los dos lados, son punzantes y la intensidad varía con los cambios de postura.
Por su parte, las molestias que afectan el nervio suelen percibirse de un solo lado y pueden irradiarse hasta la pantorrilla. Se sienten como una descarga eléctrica o sacudón, aunque también pueden generar ardor y calambres.
En sus posibles causas
Aunque a veces presentan similitudes en sus características o localización, las causas son muy distintas. Tal vez sos propenso a padecer algunas de las siguientes afecciones que pueden derivar en molestias en la espalda baja. Tenelo esto en cuenta cuando intentes diferenciarlas.
Renal
Las dolencias más comunes en los riñones se deben a infecciones urinarias o cólicos. Lo segundo ocurre por la acumulación de minerales en las vías urinarias, los cuales dificultan el paso de la orina. Por otro lado, estos órganos pueden sufrir traumatismos por impactos directos o generar dolor por enfermedades más graves, como hidronefrosis, trombosis o cáncer.
Lumbar
Suele tener un origen muscular o nervioso. Algunas causas frecuentes son la osteoartritis, las hernias de disco, las distensiones musculares en la zona y las afecciones en el nervio ciático.
En los síntomas que lo acompañan
No siempre aparecen y podés sentir solamente el dolor, así que a veces no será una medida tan útil para diferenciarlos.
Los problemas renales pueden venir acompañados de:
– Vómitos
– Náuseas
– Escalofríos
– Sangre en la orina
– Orina más oscura de la habitual
– Necesidad frecuente de orinar y dolor al hacerlo
Cuando se trata de lumbalgia, podés experimentar:
– Entumecimiento
– Espasmos musculares
– Sensibilidad cuando se toca
– Hinchazón en la zona del dolor
– Sensación de debilidad en las piernas
– En casos graves, incontinencia urinaria
En los casos donde identifiques que la molestia corresponde a los riñones, siempre debés consultar con un médico. En especial, cuando la acompañan vómitos, fiebre o los problemas para orinar ya mencionados. Es probable que se trate de cálculos renales, infecciones urinarias o síntoma de enfermedades más graves.
Por el lado de las molestias lumbares, es importante acudir al médico cuando los síntomas se agravan. En especial, si derivan en hormigueos, problemas para retener la orina o entumecimientos en la zona inferior de las piernas.
