El agua es un recurso cada vez más valioso y reducir su consumo en las tareas cotidianas es una manera simple de contribuir al cuidado del planeta.
La limpieza del hogar es uno de los momentos en los que más solemos derrocharla sin darnos cuenta. Con algunos hábitos prácticos, podés mantener tu casa impecable sin gastar de más.
Optá por baldes en lugar de la manguera
Cuando se trata de limpiar pisos, patios o balcones, usar un balde con agua en lugar de una manguera abierta puede reducir notablemente el consumo. Además, podés aprovechar el agua jabonosa para varias superficies.
Usá trapos de microfibra
Estos materiales requieren menos agua porque absorben y arrastran mejor la suciedad. Con un poco de producto de limpieza alcanzan para dejar las superficies limpias sin necesidad de enjuagar constantemente.
Reutilizá el agua siempre que sea posible
La que usás para lavar verduras, por ejemplo, puede servir para regar plantas o para enjuagar trapos. De esta manera, un mismo recurso tiene más de un uso.
Aprovechá electrodomésticos eficientes
Si tenés lavarropas o lavavajillas, lo ideal es usarlos cuando estén llenos y en programas eco. Así evitás ciclos innecesarios y reducís el consumo de agua y energía al mismo tiempo.
Repará fugas a tiempo
Una canilla que gotea o una pérdida en el inodoro pueden desperdiciar cientos de litros de agua al mes. Atender estos detalles es fundamental para cuidar tanto el planeta como tu bolsillo.
