Las tablas de madera son muy utilizadas en la cocina por su resistencia y durabilidad. Sin embargo, al estar en contacto frecuente con distintos alimentos, pueden absorber olores si no se limpian y mantienen de forma adecuada.
Algunos cuidados sencillos ayudan a conservarlas en mejores condiciones y prolongar su vida útil.
Lavarlas apenas después de usarlas
Cuanto más tiempo permanezcan los restos de alimentos sobre la superficie, mayores serán las posibilidades de que algunos olores se impregnen en la madera, por lo que es recomendable lavarlas apenas termina su uso.
Secarlas por completo
Después del lavado, es importante retirar el exceso de agua y dejar que termine de secarse al aire en posición vertical o en un lugar bien ventilado.
Utilizar tablas diferentes para algunos alimentos
Siempre que sea posible, conviene destinar una tabla para carnes y otra para frutas, verduras o pan. Además de favorecer la higiene, esta práctica ayuda a evitar que se mezclen olores y sabores.
Realizar un mantenimiento periódico
Las de madera pueden beneficiarse de un cuidado regular siguiendo las recomendaciones del fabricante, lo que contribuye a conservar mejor el material y su superficie.
Reemplazarlas si presentan un desgaste importante
Cuando la madera tiene grietas profundas o un deterioro evidente, puede resultar más difícil mantener una limpieza adecuada. En esos casos, lo más conveniente es reemplazarla.
