La causa por el crimen de Cecilia Lazcano, la adolescente de 16 años hallada gravemente herida en la madrugada del pasado 16 de julio en la localidad de Alvear, Corrientes, sumó un condimento de extrema gravedad que descolocó a los investigadores.
Lo que comenzó como una aparente investigación por suicidio y derivó rápidamente en un homicidio premeditado, dio un nuevo salto cuando las pericias sobre los teléfonos celulares sacaron a la luz una confesión tan macabra como desconcertante enviada por el principal sospechoso, un compañero de escuela de la víctima.
