Tras las fuertes críticas que recibe la organización de la Copa del Mundo, la Conmebol realizó un contundente descargo.
La organización realizó un «llamado de unidad» junto a las 10 Asociaciones Miembro y valoró la «hospitalidad y calidez» que otorgan los qataries en el marco de «un torneo que, sin dudas, quedará en la historia».
«La sociedad humana necesita hoy el poderoso mensaje del deporte en general y del fútbol muy en particular. Este mensaje es poderoso porque es universal, trasciende largamente las disputas políticas o ideológicas, los desacuerdos coyunturales y enfrentamientos puntuales», expresa el comunicado de la la entidad presidida por el paraguayo Alejandro Domínguez y agrega: «Es un mensaje cargado de optimismo, de tolerancia, de inclusión, de diversidad, de unión».
Luego de un proceso sospechado de corrupción desde 2010, que derivó en la caída de varios dirigentes, la lupa de los críticos remarca lo poco que se respetan los derechos humanos en ese país. Como lo son las libertades coartadas a las mujeres y el carácter ilegal de las relaciones homosexuales.
Por otra parte, el periódico The Guardian, avalada por diferentes ONG, denunció que hubo 6.500 muertes en las obras de infraestructura.
«La Copa del Mundo es la mejor oportunidad de consolidar los valores en los que se funda el fútbol. Por su alcance, por su prestigio y tradición, la Copa del Mundo multiplica el impacto positivo de estos valores. Esto es así en especial en las nuevas generaciones, en las niñas, niños y jóvenes, que esperan y buscan que el fútbol no se empañe ni distorsione con visiones sesgadas o parciales», añade el comunicado de la Conmebol.
Por último, cerró: «Abramos la cancha a esos valores: el esfuerzo como camino de autosuperación, la articulación del talento individual y el trabajo en equipo, el respeto al rival y la competencia con lealtad. Llegó el momento de dejar atrás las controversias y polémicas; valorar y disfrutar de una verdadera fiesta ecuménica, esperada con ansias por el planeta entero».
