La investigación quedó a cargo del fiscal Adrián De Lillo, con la colaboración de la Policía de Neuquén y peritos judiciales. Como parte de las medidas ordenadas, solicitaron la realización de la autopsia, autorización para allanar la vivienda donde ocurrió el crimen y el secuestro del arma que habría sido utilizada para el hecho, teléfonos celulares, prendas de vestir y otros elementos que puedan aportar información para reconstruir lo sucedido.
Mientras tanto, efectivos de la Comisaría 28 mantienen preservado el inmueble para evitar la alteración de posibles evidencias. Los investigadores también tomaron testimonios y realizan distintas pericias para establecer qué ocurrió antes, durante y después del ataque.
La autopsia de Nerea confirmó que fue asesinada brutalmente: investigan a tres familiares directos
La investigación por la muerte de Nerea Geraldine Pereira, la nena de 11 años hallada sin vida en una casa de Berazategui, dio un giro crucial luego de que los exámenes forenses confirmaran que se trató de un homicidio violento.
Si bien en un primer momento la causa apuntaba a un posible suicidio, los estudios médicos determinaron que la menor falleció debido a la rotura de la aorta torácica a causa de fuertes los golpes recibidos lo que le provocó un shock hipovolémico y un paro cardíaco secundario.
Ante el contundente cuadro revelado por los peritos, la titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 3 de Berazategui, a cargo de la fiscal Gabriela Mateos, ordenó la detención inmediata de tres convivientes: su madre, Rocío Aldana Pereira (28); su abuela materna, Mónica Villalba (53); y su tío, Carlos Ezequiel Pereira (25). Un cuarto allegado, aprehendido en las primeras horas, fue liberado por falta de elementos incriminatorios.
Los cuatros detenidos por la muerte de la menor de edad.
Las sospechas y la manipulación de la escena
El cuerpo de Nerea fue encontrado en un inmueble situado sobre la calle 19 de Berazategui, tras un llamado de alerta al 911. Al arribar, los efectivos policiales hallaron el cuerpo de la menor, de 11 años, recostado sobre el piso en posición fetal.
En una primera instancia, los testigos y ahora sospechosos argumentaron que la niña se había quitado la vida mediante colgándose del marco de la puerta del baño y que la habían descolgado momentos antes del arribo policial. Sin embargo, las severas contradicciones en sus declaraciones, sumadas al categórico informe de la autopsia, echaron por tierra esa versión e impulsaron el viraje de la carátula judicial a la de un crimen violento.
Situación de abandono y pruebas secuestradas
Gracias a los testimonios recolectados entre vecinos y docentes de la menor se pudo determinar que la víctima atravesaba un contexto de marcada vulnerabilidad y una absoluta falta de contención familiar.
Los tres imputados fueron traslados a sede judicial para ser indagados por la fiscal Mateos, pero hicieron uso de su derecho constitucional de negarse a prestar declaración. La fiscalía continúa recolectando material probatorio para determinar el grado de responsabilidad penal de cada uno de los detenidos.