Para eso, es necesario que, en caso de no poder llevarse a la mascota al lugar en donde se festeja, es necesario acondicionar un espacio para que ellos sobrelleven esos momentos de la manera más pacífica posible. A continuación, algunos consejos para evitar que las mascotas se estresen y cuidar de ellos a fin de año.
Los fuegos artificiales son un condimento histórico de las celebraciones de Navidad y Año Nuevo. Sin embargo, especialmente para los perros, los ruidos fuertes pueden desorientar y asustar a las mascotas. La pirotecnia les puede incluso causar taquicardia y ansiedad; es por eso que los amantes de los animales suelen pedir que se evite su uso. Para evitar el pánico, se recomienda preparar un espacio u habitación en la que los estallidos no se escuchen tan fuerte.
A su vez, los especialistas sostienen que es mejor que los canes no tengan correas durante estos momentos. Con ataduras pueden sentir mayor frustración y se pueden generar disturbios en el hogar. En el peor de los casos, pueden llegar a lastimarse y reaccionar de manera violenta o desesperada en el intento de liberarse.
En estas circunstancias también hay que tomar en cuenta cualquier tipo de ruta de escape. Ante la desesperación, pueden tratar de irse corriendo del alboroto. Ante la duda, es mejor asegurarse que todas las puertas y ventanas estén bien cerradas.
Como estas festividades caen en el inicio del verano en nuestro país, es común que haga mucho calor. Es por eso que hay que tener un cuidado extra para evitar que los perros y gatos se deshidraten.
Para que no sufran las altas temperaturas, es necesario asegurar que tengan a su alcance agua. Para ello, puede ser una buena idea dejar distintos recipientes en el hogar para que siempre tenga a su disposición. Si el día está muy cálido, se pueden colocar algunos hielos dentro del pote para mantener la temperatura del agua el mayor tiempo posible.
Las decoraciones navideñas son un rasgo típico en las Fiestas, pero pueden traer complicaciones para las mascotas, que pueden sentirse atraídas por sus luces, formas y colores, y pueden ser un riesgo si los muerden, lamen o comen. No es necesario sacar todos los adornos, pero si es fundamental asegurarse que no queden a su alcance si se quedan solos en la casa. Por lo tanto, se recomienda en esas situaciones: