Cuatro recomendaciones a tener en cuenta en tu alimentación si practicas deporte

La relación entre la alimentación y el deporte es clara, ya que la comida proporciona los nutrientes que permiten mejorar el rendimiento.

Nuestro cuerpo utiliza los alimentos que ingerimos para trasformar los nutrientes en energía que nos permita sobrellevar las tareas del día a día. Por tanto, nuestra alimentación influye de manera directa en nuestros quehaceres.

Llevar a cabo una dieta sana y equilibrada teniendo en cuenta lo que comemos es fundamental, y más en deportistas, quienes deben controlar todos los alimentos que ingieren con el objetivo de mejorar su rendimiento.

 

 

En ese caso, la alimentación de los deportistas influye de manera significativa en sus entrenamientos. Por lo general, un deportista debe consumir más calorías que una persona sedentaria, por lo que necesita más micronutrientes y mayor ingesta de líquidos. Así, si no consume los nutrientes necesarios, su rendimiento disminuye.

Además, hay deportistas que necesitan incluir hidratos de carbono en su dieta con el objetivo de mantener el rendimiento deportivo.

Con esos objetivos, los expertos explican que todo deportista debe saber cuándo y qué debe comer para tener un buen rendimiento deportivo, por lo que señalan diferentes consejos a seguir.

Desayunar de forma saludable

El desayuno es una de las comidas más importantes para cualquier tipo de dieta. Si eres una persona que practica ejercicio por la mañana, hay que levantarse temprano para terminar el desayuno al menos una hora antes de tu entrenamiento, puesto que es necesario estar bien alimentado antes de empezar a entrenar y no es conveniente omitir esta comida.

Según citan los expertos, existen estudios que sugieren que ingerir carbohidratos en comidas o bebidas antes de hacer ejercicio “puede mejorar el rendimiento del entrenamiento y podría permitirte entrenar durante más tiempo o a una intensidad mayor”.

Por otro lado, estos profesionales señalan que si no desayunamos “es posible sentir pereza o aturdimiento al hacer ejercicio”.

En el caso de que vayamos a realizar deporte una hora después del desayuno, hay que priorizar un desayuno ligero y beber algo como una bebida deportiva.

Existen diferentes buenas opciones de desayuno como cereales o panes integrales, leche con bajo contenido de grasa, zumo, un plátano o yogur.

Además, si estás acostumbrado a tomar café, es posible que necesites una taza antes del entrenamiento, y, si vas a probar un alimento o una bebida nuevos por primera vez antes de entrenar, “corres el riesgo de sufrir malestar estomacal”.

Controlar siempre el tamaño de la porción

Antes de hacer ejercicio no es tan importante tener en cuenta cuánta comida comemos, si no más bien qué tipo de comida.

Si nos guiamos por la cantidad, las comidas grandes deberán realizarse 3 o 4 horas antes de hacer ejercicio y las comidas pequeñas o los refrigerios deben tomarse de 1 a 3 horas antes de hacer ejercicio.

Comer demasiado antes de hacer ejercicio puede hacer que te sientas perezoso. Comer muy poco puede no darte la energía que necesitas para seguir sintiéndote fuerte durante tu entrenamiento.

Comer algo después de hacer ejercicio

Para que los músculos se recuperen correctamente después de practicar deporte y para que podamos reponer las reservas de glucógeno, al acabar de hacer deporte y durante las dos horas posteriores debemos ingerir alguna comida que contenga hidratos de carbono y proteínas.

Beber abundante agua

Además de la alimentación, si quieres compaginar la comida con el deporte debes tener en cuenta la bebida. Por tanto, los deportistas necesitan líquidos adecuados antes, durante y después del ejercicio para ayudar a prevenir la deshidratación.

El agua es la mejor manera de reemplazar los líquidos perdidos, aunque, por ejemplo, cuando el ejercicio físico se excede de los 60 minutos, es conveniente reemplazarla por alguna bebida deportiva. 

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