En el mundo del cuidado de la piel, cada año aparecen tendencias nuevas, siendo el skin flooding una de ellas: se trata de aplicar los productos de skincare en capas finas, con el objetivo de “inundar” la piel de hidratación y potenciar su absorción.
La idea es colocar los productos de manera ligera y en el orden correcto, para que cada capa sume un nivel de hidratación sin saturar la piel. Esto ayuda a retener la humedad, mejorar la elasticidad y dar un aspecto más fresco y luminoso.
Paso a paso básico:
1- Limpieza suave: empezá con un limpiador que no reseque.
2- Bruma facial o agua termal: aplicá un spray para aportar humedad inicial.
3- Suero hidratante: los que tienen ácido hialurónico son los más recomendados.
4- Crema hidratante: sellá todo con una textura ligera o media, según tu tipo de piel.
5- Protector solar (de día): siempre como última capa para cuidar la barrera cutánea.
Beneficios del skin flooding:
– Piel más jugosa y luminosa.
– Mayor retención de agua.
– Disminución de la sensación de tirantez o resequedad.
– Mejora de la textura con el uso constante.
Tip extra:
No hace falta tener muchos productos, lo importante es que los que uses sean hidratantes y los apliques mientras la piel está ligeramente húmeda, ya que así se potencia el efecto.
